La Violencia Nunca Debe Ser la Respuesta
El 19 de marzo, un joven de 17 años llamado Jorge, que vive en la colonia San Antonio de Pachuca y tiene autismo grado 1 de alto funcionamiento, vivió un episodio desgarrador mientras regresaba a casa. Tras realizar un mandado habitual, que incluía recoger un paquete y comprar un atole de arroz con leche, su trayecto se convirtió en una experiencia traumática llena de violencia física y verbal.
Un Malentendido que Desencadena la Violencia
Según cuenta Jorge, la situación se originó con un malentendido entre los perros que estaban presentes. “Mis perritas le ladraron a su perro porque una de ellas es muy juguetona. En realidad, solo quería jugar”, explica el joven. Sin embargo, la reacción del agresor, un hombre que paseaba a sus propios caninos, fue desproporcionada. “Primero empezó a gritarme y a agredirme verbalmente”, recuerda Jorge.
A pesar de sus esfuerzos por evitar el conflicto llamando a sus perritas para entrar a su privada, el hombre no se detuvo. Las cámaras de seguridad registraron cómo el sujeto, tras intentar patear a los animales, entregó la correa de su perro a un acompañante para liberar sus manos y entrar por la fuerza en el hogar de Jorge.
El Escalamiento de la Situación
En un intento por protegerse, Jorge trató de cerrar la puerta para acabar con el enfrentamiento, pero la violencia rápidamente escaló a lo físico. “Él tumbó la puerta de una patada. Cuando me voltee para prestarle atención fue cuando me empezó a golpear”, narra Jorge, mostrando la huella emocional del ataque. El video del incidente es impactante: el agresor le propina una patada directa en la mandíbula que deja a Jorge en el suelo, aturdido.
“Apenas me iba levantando y estaba desorientado, no sabía qué había pasado. Intenté levantarme solo”, recuerda Jorge sobre los momentos posteriores al ataque. Mientras él intentaba recuperar el sentido, el agresor huyó del lugar.
Las Consecuencias del Ataque
Las secuelas de la agresión son evidentes tanto en el video como en el cuerpo del joven. “Me dejó abierta la boca del interior y un moretón en la parte de la mandíbula”, comenta. Jorge clama por justicia: “Que le den unos años en la cárcel, especialmente porque soy menor de edad y tengo autismo; es crucial evitar que le haga lo mismo a otra persona”.
Expectativas de Justicia
A pesar de la contundente evidencia en video y de la indignación de los vecinos, hasta la fecha, las autoridades no han reportado la detención del agresor. La comunidad de Pachuca permanece alerta, esperando que el caso de Jorge no se sumerja en la impunidad.
Conclusión
La situación de Jorge es un recordatorio alarmante de la violencia que enfrentan muchas personas hoy en día. La lucha por la justicia no solo es posible, sino esencial para prevenir que otros sufran experiencias similares.
- Un joven con autismo fue atacado al regresar a casa.
- El conflicto se originó por un malentendido entre perros.
- A pesar de la evidencia, el agresor sigue sin ser detenido.
- La comunidad exige justicia y medidas para prevenir futuros incidentes.

