Adriana Rivas: la chilena imputada por secuestros durante el régimen de Pinochet que fracasó en su intento de evitar la extradición desde Australia

Adriana Rivas: la chilena imputada por secuestros durante el régimen de Pinochet que fracasó en su intento de evitar la extradición desde Australia

La historia de Adriana Rivas: entre el pasado y la justicia

Adriana Rivas, quien pasó más de 30 años en Australia, enfrenta la extradición a Chile por su supuesta implicación en crímenes de lesa humanidad durante el régimen militar de Augusto Pinochet. La reciente decisión de la justicia australiana allana el camino para que Rivas responda por los cargos que se le imputan, que incluyen secuestros, torturas y desapariciones en la década de 1970. Este artículo detalla su vida, el impacto de su trabajo en la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) y la reveladora historia que su sobrina, Lissette Orozco, ha documentado.

Un regreso inesperado

Cuando Lissette y su familia recibieron a Adriana Rivas en el aeropuerto de Santiago en 2007, la sorpresa fue abrumadora. La tía “Chany”, conocida por sus regalos y anécdotas, salió del vuelo escoltada por agentes. Lissette, con solo 19 años, percibió que algo no estaba bien. Esta experiencia la llevó a grabar un documental donde explora la vida oculta de su tía.

De secretaria a agente de inteligencia

En 1973, tras el golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende, Rivas, entonces estudiante de secretariado, fue reclutada por la DINA. Aunque oficialmente era secretaria en el Ministerio de Defensa, en la práctica, su trabajo era mucho más oscuro.

Rivas se convirtió en traductora de documentos secretos y, eventualmente, decidió inscribirse en un curso de formación de agentes. Según ella, las actividades que realizaba eran menores, pero se codeaba con la élite del poder.

Un relato distorsionado

A pesar de su implicación, Rivas sostiene su inocencia. Afirma que nunca participó directamente en torturas o en la detención de opositores, incluso sorprendida al leer declaraciones que comprometían a otros miembros de la DINA.

Una vida de contrastes

Rivas describe su tiempo en la DINA como una etapa de glamour, donde pudo relacionarse con la alta sociedad chilena, disfrutando de lujos que nunca habría imaginado. Sin embargo, esa percepción no es compartida por todos. El periodista Javier Rebolledo, que ha investigado sobre la DINA, destaca que todos los agentes debían demostrar su lealtad, lo que a menudo implicaba participar en actos horrendos.

El documental revelador

Lissette Orozco, al darse cuenta de la verdad sobre su tía, comienza a registrar su historia, que se convierte en el documental “El pacto de Adriana”. Este filme presenta dos viajes: uno es el camino de Adriana hacia la justicia, y el otro es el recorrido de Lissette en sus descubrimientos sobre su familia.

Testimonios impactantes

El documental incluye entrevistas con testigos clave, como Jorgelino Vergara, quien relata incidentes que involucran a Rivas. A través de estos testimonios, se revelan aspectos oscuros de su rol en la DINA que contrastan con la imagen que ella misma proyecta.

Conclusión

La historia de Adriana Rivas es un reflejo de la complejidad del pasado chileno, donde las percepciones de la memoria son tan dispares como las experiencias vividas. Su camino hacia la extradición puede ofrecer una oportunidad para que se haga justicia, pero también plantea preguntas difíciles sobre el perdón y la redención.

Resumen de los puntos clave:

  • Adriana Rivas enfrenta extradición a Chile por presunta participación en crímenes durante el régimen de Pinochet.
  • Su vida y trabajo en la DINA difieren notablemente de cómo se presenta en su propio relato.
  • El documental “El pacto de Adriana” expone las verdades y contradicciones familiares.
  • Los testimonios sobre Rivas ofrecen una visión más crítica de su pasado.

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