El arresto de una mujer en Londres que transformó la vida de niños alrededor del mundo

El arresto de una mujer en Londres que transformó la vida de niños alrededor del mundo

Eglantyne Jebb: Pionera de los Derechos del Niño

En un día nublado de abril de 1919, Eglantyne Jebb se presentó en Trafalgar Square, Londres, con un propósito claro: concienciar sobre el sufrimiento de los niños en Europa tras la Primera Guerra Mundial. En este artículo, exploraremos la vida y el legado de Eglantyne, quien se convirtió en una figura clave en la defensa de los derechos infantiles a través de su trabajo con la organización Save the Children.

El Comienzo de una Misión

Eglantyne llegó a Trafalgar Square con un folleto que mostraba la desgarradora imagen de una niña austríaca de dos años severamente desnutrida. En un contexto donde 800 personas morían de hambre semanalmente, su mensaje buscaba despertar la empatía del público británico hacia aquellos a quienes solían considerar enemigos. Aunque su intención era noble, su acto fue considerado provocador, resultando en su arresto.

Un Compromiso Controversial

A pesar de la oposición, Eglantyne se mantuvo firme en su deseo de ayudar a los niños más desfavorecidos. Desde joven, ya se vislumbraba un espíritu rebelde en ella. Nacida en 1876 en una familia adinerada, disfrutó de una infancia feliz, pero su vida tomó un giro dramático cuando su hermano falleció, un evento que la llevó a dedicarse a la causa social y a rechazar los valores materiales.

Sus Primeros Pasos en la Educación

Eglantyne intentó ser profesora en un colegio para chicas, pero pronto se dio cuenta de que no era su vocación. Se trasladó a Cambridge donde trabajó con la reformadora social Florence Ada Keynes, quien influiría en su creciente conciencia sobre la injusticia y la desigualdad en la sociedad.

La Guerra y su Impacto

Su interés por causas humanitarias se intensificó durante la crisis en los Balcanes, donde Eglantyne proporcionó ayuda a los afectados por la guerra. Su experiencia la llevó a comprender que no había héroes ni villanos en la guerra, sino que era el conflicto en sí el que deshumanizaba a las personas.

Promoviendo la Paz

Una vez finalizada la guerra en 1918, Eglantyne se dedicó a abogar por la paz y la asistencia humanitaria. Sin embargo, el restablecimiento de la normalidad fue complicado y doloroso. Muchos, entre ellos Eglantyne y su hermana Dorothy, se estremecieron al ver las terribles condiciones en las que vivían aquellos que habían sufrido la guerra.

La Lucha Legal y la Fundación de Save the Children

En 1919, después de su arresto, Eglantyne usó la atención mediática a su favor y fundó Save the Children con el fin de ayudar a los niños en situación de crisis. Su lema, “No tengo enemigos menores de siete años”, se volvió emblemático en las campañas de la organización. De esta manera, la primera donación a Save the Children provino de su propio juicio, donde fue declarada culpable pero mostró su resolución y pasión por la causa.

Un Legado Duradero

Un año después de fundar la ONG, Eglantyne escribió la Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño, un texto que sentó las bases para la protección de los derechos infantiles y que fue adoptado por la Sociedad de Naciones en 1924. Este documento fue precursor de la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño, que sigue vigente y afecta positivamente a millones de niños en todo el mundo.

Reflexiones Finales

Eglantyne Jebb falleció en 1928, pero su impacto en la forma en que el mundo ve a los niños perdura. Aunque no era amante de la compañía de los niños, siempre los respetó como individuos y seres humanos, lo que cambia la narrativa sobre su trato y derechos. Su legado es un recordatorio de la importancia de la empatía y la acción en favor de los más vulnerables.

Conclusión

Eglantyne Jebb no solo fue una pionera en la lucha por los derechos de los niños, sino también un faro de esperanza en tiempos oscuros. Su compromiso y su capacidad para generar cambio son ejemplos que resonarán por generaciones.

  • Eglantyne Jebb fundó Save the Children en 1919.
  • Su trabajo dio origen a la Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño en 1924.
  • Fue arrestada en 1919 por distribuir un folleto sobre la desnutrición infantil.
  • Su lema, “No tengo enemigos menores de siete años”, se convirtió en un símbolo de su lucha por los derechos infantiles.

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