La historia de Luis Magallanes: de los llanos venezolanos a la Ópera de Zúrich
La fría Zúrich se ve iluminada por el sol. Una brisa suave acaricia la hierba de los parques, anunciando la llegada del invierno. En medio de este escenario, Luis Magallanes, un tenor venezolano que forma parte del coro de la Ópera en esta ciudad suiza, se abrigó con una bufanda gris mientras se dirigía a la estación de Stadelhofen. “El sol de Venezuela es mucho más azul”, comenta, señalando el cielo.
Un pasado lleno de desafíos
Luis acaba de completar un ensayo de “La fuerza del destino”, una apasionante ópera de Giuseppe Verdi que se adentra en un amor trágico en tiempos de guerra. Un tema que resuena profundamente en él, pues ha vivido de cerca el hambre, el poder y el exilio. Siete años atrás, la precaria situación económica en Venezuela lo obligó a dejar su hogar.
A pesar de tener un trabajo en su país, su salario solo le permitía comprar comida para un día. En ese punto, Luis se enfrentaba a la difícil decisión de renunciar a su sueño de convertirse en cantante lírico, como su ídolo Juan Diego Flórez, y buscar empleo en Argentina, donde le ofrecieron trabajo en una carnicería. Sin embargo, decidió luchar por su anhelo de cantar.
El apoyo de figuras destacadas
Se dedicó a contactar a personalidades del mundo de la música que estuvieran en el extranjero, incluyendo a la pianista Gabriela Montero. Ella es conocida por tocar en eventos significativos, como la toma de posesión de Barack Obama en 2009. Montero, con su inmenso talento, le sugirió que grabara un video en medio de la crisis económica de 2017, lo que le abrió la primera puerta hacia su futuro.
Las raíces de su vocación
Originario de Zaraza, un pequeño pueblo en los llanos de Venezuela, Luis recuerda que en su comunidad, la música es parte esencial de la vida cotidiana. Desde niño, se sintió atraído por la música y decidió inscribirse en “El Sistema”, el famoso programa de orquestas y coros en Venezuela, fundado en 1975 por José Antonio Abreu, que brinda acceso gratuito a la educación musical.
En 2009, un evento crucial cambió el rumbo de su vida: vio al tenor peruano Juan Diego Flórez en televisión y se sintió inspirado. “Quería ser como él”, pensó, y comenzó a participar en varias producciones musicales en Caracas.
La crisis y sus consecuencias
El 13 de febrero de 2013, después de un anuncio de devaluación del bolívar, la situación económica en Venezuela empeoró drásticamente. La hiperinflación, que llegó a alcanzar un 130.000%, llevó a una crisis sin precedentes, obligando a casi seis millones de venezolanos a abandonar el país. Luis sintió la presión y se dio cuenta de que tenía que dejar su hogar cuando la Navidad llegó sin los festines típicos: apenas pudo comer arepas con mantequilla.
La búsqueda de una salida
A pesar de las adversidades, Luis decidió que no quería renunciar a su sueño. Contactó a Gabriela Montero y le envió un mensaje en Facebook, a pesar de no tener una relación previa. Montero, conmocionada por la amabilidad y persistencia de Luis, le pidió que le enviara un audio para evaluar su voz.
Una audición que cambiaría su vida
Al grabar un audio de “Un’aura amorosa” de Mozart, logró captar la atención de Gabriela y su esposo, el barítono Sam McElroy. Los dos quedaron encantados con su voz, reconociendo en él un talento único que merecía ser apoyado. Crearon una campaña de crowdfunding y en poco tiempo recaudaron 6.000 euros para permitir que Luis viajara a España para audicionar en el Centre de Perfeccionament en Valencia.
De Venezuela a la Ópera
El 4 de mayo de 2018, Luis abordó un avión con sentimientos encontrados, dejando su tierra tal vez para siempre. Su primera llegada a Europa fue un choque: había perdido peso y sentía la culpa de estar lejos de su familia. A pesar de esto, cuando se presentó a la audición, su voz resonó y logró ganarse una beca para continuar su sueño en Irlanda.
La vida en Zúrich
Ahora, Luis vive en un acogedor apartamento en Zúrich con su esposa, Dayana. Tras completar su formación en Irlanda, logró un puesto en el coro de la Ópera de Zúrich. Agradecido por el apoyo recibido, Luis se siente en deuda con quienes lo ayudaron, incluyendo a Gabriela y Sam. Su vida en Suiza, aunque gratificante, siempre está marcada por la preocupación por su familia en Venezuela.
Conclusión
La historia de Luis Magallanes es un relato de perseverancia y pasión. Desde sus humildes comienzos en Zaraza, ha superado adversidades y ha encontrado su lugar en la prestigiosa Ópera de Zúrich. Su voz no solo es un instrumento de belleza, sino también un recordatorio de las luchas de su pueblo y de la fuerza que se necesita para seguir soñando.
Resumen de puntos clave:
- Luis Magallanes es un tenor venezolano que lucha por sus sueños desde los llanos de su país.
- El apoyo de figuras como Gabriela Montero fue crucial para su carrera.
- Superó la crisis en Venezuela, lo que lo llevó a buscar oportunidades en el extranjero.
- Hoy, trabaja en la Ópera de Zúrich, mientras mantiene viva la esperanza por su familia en Venezuela.

