José Antonio Kast asume la presidencia de Chile
La elección de José Antonio Kast como presidente de Chile, a sus 59 años, ha tomado por sorpresa incluso a aquellos que lo conocen de cerca. En este artículo, exploraremos su ascenso al poder, su trayectoria política, y los cambios que ha traído a la derecha chilena, en un contexto marcado por preocupaciones de seguridad que han resonado fuertemente en el electorado.
Un camino inesperado hacia la presidencia
El triunfo de Kast, quien logró el 58,2% de los votos en el balotaje contra la candidata comunista Jeannette Jara, es un acontecimiento que pocos habrían predicho hace años. Rodrigo Pérez Stiepovic, su amigo desde la universidad, recuerda que cuando comenzaron su carrera en Derecho en 1984, la idea de que Kast se postulara a la presidencia era prácticamente impensable. La respuesta que obtuvo de un amigo al preguntar si podía convertirse en presidente fue desalentadora: “No, te volviste loco”.
A pesar de los reveses anteriores en sus intentos por alcanzar el máximo cargo del país, incluyendo una derrota en 2021 ante Gabriel Boric y un escaso 8% en 2017, Kast ha cambiado la narrativa. Se ha enfocado en temas de seguridad y ha logrado captar a votantes descontentos, sumando apoyos de candidatos derrotados en la primera vuelta, como Johannes Kaiser y Evelyn Matthei.
Raíces y controversias familiares
Nacido en Paine, cerca de Santiago, Kast es el menor de diez hermanos de inmigrantes alemanes que llegaron a Chile tras la Segunda Guerra Mundial. Su padre, Michael Kast, ha sido objeto de controversia debido a su supuesta afiliación al partido nazi, algo que Kast ha intentado distanciar de su legado familiar, argumentando que la historia de su familia está “tan lejos del nazismo como se puede imaginar”.
Sin embargo, investigaciones periodísticas han revelado que su padre fue miembro del partido nazi a los 18 años. A pesar de estas dificultades familiares, José Antonio Kast ha construido su figura política alrededor de valores católicos y una postura de rechazo a ser etiquetado de “ultraderecha”.
Visión política y posturas controvertidas
Kast ha sido un defensor de la dictadura de Augusto Pinochet, afirmando que, si estuviera vivo hoy, habría votado por él. A pesar de las violaciones a derechos humanos durante ese régimen, ha expresado que durante la dictadura hubo una “transición a la democracia”. Para muchos que sufrieron bajo Pinochet, su triunfo revive antiguos temores.
Una nueva derecha
La carrera política de Kast se inició en la Universidad Católica, donde se unió al Movimiento Gremial, creado por Jaime Guzmán, un colaborador de Pinochet. Posteriormente se convirtió en concejal y diputado por la Unión Democrática Independiente (UDI) y, tras distanciarse de este partido, fundó el Partido Republicano.
Su visión de una “derecha nueva” ha sido relacionada con movimientos populistas nacionalistas a nivel global. Kast ha manifestado admiración por figuras como Donald Trump y Javier Milei, sugiriendo que su propuesta política compartía similitudes con la mano dura de líderes como Nayib Bukele en El Salvador.
Políticas de migración y seguridad
Durante su campaña, Kast centró su mensaje en la inmigración y la seguridad, proponiendo medidas drásticas como la construcción de barreras en las fronteras con Bolivia y Perú para controlar la migración irregular. También ha criticado las políticas de Boric, insinuando que se necesita más ” mano dura” en comparación a su administración.
Desafíos económicos
En el ámbito económico, sus políticas se asemejan a las de Milei: busca implementar un ajuste fiscal significativo de 6,000 millones de dólares en 18 meses. Sin embargo, ha enfrentado resistencias dentro incluso de la centroderecha por sus comparaciones con el lenguaje y las políticas de Milei, que han generado tensiones.
Reflexiones finales
A medida que Kast asume la presidencia, su gran desafío será mantener el apoyo de una coalición de derecha diversa. Su victoria marca un cambio significativo en la política chilena y plantea preguntas sobre el futuro de la democracia en el país. Aunque ha intentado moderar su imagen en comparación con otros populistas, su historia y declaraciones continúan generando polémica y preocupación.
- Kast alcanza la presidencia de Chile con un enfoque fuerte en la seguridad y la inmigración.
- Su trayectoria política destaca sus vínculos con el legado de Pinochet y el movimiento conservador.
- Las políticas económicas de Kast enfrentan escepticismo por su viabilidad y comparaciones con otros líderes populistas.
- El desafío será mantener el apoyo de una derecha fragmentada mientras navega la complejidad del sistema político chileno.

