Tragedia en Bondi Beach: Un ataque terrorista durante la celebración de Hanukkah
Australia vivió un trágico fin de semana al experimentar una de las masacres más devastadoras en décadas, cuando un padre y su hijo abrieron fuego contra una multitud que se congregaba en Bondi Beach, Sídney, para conmemorar el inicio de la festividad judía de Hanukkah. Al menos 15 personas perdieron la vida y más de 40 resultaron heridas. Las autoridades han calificado este ataque como un acto terrorista y se encuentran en una intensa investigación sobre los perpetradores y sus motivaciones.
Los atacantes
Los dos responsables del ataque han sido identificados como Sajid Akram, de 50 años, y su hijo Naveed Akram, de 24. Según el comisario de policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon, Sajid falleció poco después de la balacera mientras que Naveed se encuentra bajo custodia y con heridas graves. Se ha revelado que Sajid poseía una licencia de armas, la cual le otorgaba el permiso para cazar, y se le vincula con varias armas que se utilizaban en el ataque.
Sajid llegó a Australia en 1998 con un visado de estudiante y más tarde cambió su estatus a residente. Su hijo es ciudadano australiano y ha sido investigado por sus conexiones con células terroristas. Se cree que ambos habían jurado lealtad al Estado Islámico y planearon el ataque en un alquiler cercano a la playa. En el vehículo que utilizaron, se hallaron banderas del EI, lo que ha llevado a una mayor vigilancia sobre sus actividades pasadas.
Las víctimas
La balacera sorprendió a más de mil asistentes que se preparaban para celebrar Hanukkah, resultando en la muerte de 15 personas cuyas edades varían entre 10 y 87 años. La víctima más joven, identificada como Matilda, fue descrita por su maestra como una niña vibrante y llena de energía. Entre los fallecidos se encuentran dos rabinos, Eli Schlanger, conocido por su labor en Bondi, y Yaakov Levitan; así como Alexander Kleytman, un sobreviviente del Holocausto que murió protegiendo a su esposa.
La esposa de Kleytman expresó su dolor, mencionando que no tenía información sobre el paradero de su esposo. Además, entre los caídos hay ciudadanos de Israel, Francia y Eslovaquia. Se informa que al menos algunos de los heridos se encuentran en estado crítico.
Cómo ocurrió el ataque
El ataque se desarrolló en la tarde del domingo, cuando la policía recibió reportes de disparos alrededor de las 18:47 horas locales. Los atacantes abrieron fuego desde un puente que conecta un aparcamiento con la playa, generando pánico entre los presentes. Las escenas de caos se apoderaron del lugar, mientras la policía emitía instrucciones para que los asistentes se resguardaran.
Un transeúnte identificado como Ahmed al Ahmed, quien estaba en el lugar por casualidad, se lanzó contra uno de los atacantes y logró desarmarlo. Su valor ha sido aclamado públicamente, y varios medios han señalado su acción como heroica. Ahmed, quien sufrió heridas durante el enfrentamiento, está recibiendo tratamiento médico.
Reacciones del gobierno australiano
Ante la conmoción social por este trágico evento, el primer ministro Anthony Albanese anunció que se implementarán nuevas leyes para reforzar el control de armas en el país. Las propuestas incluyen limitar el número de armas que pueden poseer los ciudadanos y la revisión periódica de las licencias. La comunidad ha respondido con una ola de solidaridad, acudiendo a donar sangre para ayudar a los heridos.
El ataque es el más grave en Australia desde la masacre de Port Arthur en 1996, y ha reavivado el debate sobre el antisemitismo y la seguridad en el país. La comunidad judía ha expresado su preocupación y la necesidad de medidas más enérgicas contra el odio y la violencia.
Conclusión
La tragedia en Bondi Beach destaca la vulnerabilidad ante el terrorismo y el torrente de emociones que sigue a un ataque de tal magnitud. La búsqueda de justicia y respuestas es vital, así como la necesidad de proteger y fortalecer la comunidad ante el odio y la violencia.
- Un ataque terrorista dejó al menos 15 muertos y más de 40 heridos en Bondi Beach, Australia.
- Los perpetradores son un padre y un hijo que actuaron motivados por ideologías extremistas.
- Las autoridades australianas están revisando leyes sobre control de armas tras la masacre.
- El incidente ha generado una respuesta solidaria entre la población, que busca ayudar a las víctimas.

